22/02/2021 LITERATURA

Mara Teresa Andruetto: "La literatura no es un juego para empalagar odos"

En su nuevo libro "Extrao oficio", la autora cordobesa rene 50 experiencias, ancdotas, dilogos, con los que fue topndose a lo largo de su vida.

Por Milena Heinrich

La autora de "la lengua madre" presenta un libro de crónicas.
La autora de "la lengua madre" presenta un libro de crnicas.

En "Extrao oficio", la escritora cordobesa Mara Teresa Andruetto rene un conjunto de crnicas que indagan en la relacin con otros a partir de su vocacin por la escucha, un ejercicio de doble potencia porque construye el encuentro con un poblado de pequeas historias orales, ancdotas y relatos evocativos que hilvanan viajes, lecturas y arte, y al mismo tiempo expone la forma que tiene la autora de mirar y detenerse en ciertas zonas de la realidad con un lenguaje tan emotivo como contundente.

Pocas personas tienen esa especie de halo que hace que la atencin gravite hacia ella, a pesar de no haber iniciado ningn dilogo, ni tender un gesto. Mara Teresa Andruetto, la escritora cordobesa nacida en Arroyo Cabral, es una de esas personas a las que la gente se le acerca, le sonre, le dice "Tere", como si la confianza se construyera en un intercambio de miradas. Incluso eso se traslada a la escuelas, con chicos y chicas, porque adems de escribir para adultos tambin trabaja la literatura infantil y juvenil y de hecho es la nica autora argentina distinguida con el Premio Hans Christian Andersen.

Esa vocacin emptica que marca el perfil de la narradora, poeta y ensayista, que durante muchos aos trabaj como docente y tallerista, se expone como un manifiesto de escritura y pensamiento en este libro que publica Penguin Random House, integrado por ms de 50 experiencias, ancdotas, dilogos, con los que fue topndose a lo largo de su vida la autora de libros como "Lengua madre", "No a mucha gente le gusta esta tranquilidad" o "Cacera".

Antes de convertirse en crnicas, estas historias fueron relatos orales en el marco de la participacin semanal que hace Andruetto todos los viernes en un programa radial de la Universidad Nacional de Crdoba, cuyas grabaciones fueron el insumo que le permiti llevarlas al plano de la escritura en textos breves y potentes que indagan, como dice la autora, en ese "extrao oficio de ver, de escuchar y de contar".

"Extraño oficio".
"Extrao oficio".

Lo que revela este libro es que para escribir hay que saber escuchar, aunque esa vocacin suponga a veces anular un poco el pensamiento propio. Porque a veces la cronista no interviene en ese intercambio pero despus lo recupera para matizar lo odo con su forma de entender el mundo, como lo cuenta a raz de los comentarios de una colega que en un viaje en una ciudad marginal de Brasil rechaza el ascenso social y asocia, con indignacin, pobreza y fealdad. "Tiene razn mi interlocutora, qu vamos hacer si tenemos que repartir un poco ms los cielos y los suelos, y el aire, las calles, los aviones... y nos vemos llevados a ser un poco ms feos y sucios para que otros sean un poco ms lindos y limpios".

Y en esas zonas en las que se detiene la escritora surgen otros textos que van desde la conversacin con un taxista, la identidad y vigencia de una obra de arte barroca en el presente que ana femicidios y patriarcado hasta la historia de un instrumento musical construido con basura, la imagen en redes sociales de un grupo de nios tomndose una selfie con una ojota o ancdotas personales de la juventud y la infancia, que siempre traslada a un plano de reflexin social.

"Tengo una memoria emotiva muy intensa que es muy anterior a mi condicin de escritora. Una memoria no utilitaria, de la emocin, una memoria de la mirada, de la voz en el odo. El poeta Paul Celan toma unas palabras en alemn: 'memoria' y 'agradecimiento' que se escriben casi igual y las relaciona. La memoria como agradecimiento. Eso seran estas crnicas: una memoria como agradecimiento a lo vivido, a lo visto, a lo odo, a los muchos otros que no saben y me dieron alguna vez", dice Andruetto a esta agencia.

- Tlam: Has dicho que escribs ficcin a partir de una voz. En este libro de crnicas expons esa vocacin de escucha cmo se vinculan esos sentidos de la oralidad?
-Mara Teresa Andruetto: La voz es la escucha y es la singularidad desde las hablas, eso que est en el aire mientras se vive. La escritura como captando la vida. Y eso se da tambin en la ficcin. En este libro es ms fuerte en el sentido de que son hechos reales, han pasado un proceso de coccin hacia la escritura porque las escenas estn muy trabajadas pero no son ficcionales, son cosas que vi, escuch. Hay lugares muy diversos hasta pequeos pobladitos patagnicos, la recuperacin parte de la realidad. Soy alguien a quien la gente le cuenta cosas, supongo que hay algo en el modo de escuchar. Porque me ha pasado siempre, antes de publicar, no s por qu.

-T: Entre tanto barullo, la escucha no es un bien comn y tampoco es una tarea sencilla porque muchas veces no parecs estar cmoda con lo que escuchs.
-M.T.A: Es una escucha de algo que se revela, en el sentido fotogrfico, de la hojarasca de palabras. Algo que aparezca, algo que corte el palabrero y permita ver las palabras, un decir de verdad en medio de palabrero cotidiano. Uno no podra soportar estar en un alto grado de intensidad todo el tiempo o en un grado de escucha atentisima todo el tiempo, producira un agobio insoportable. No son cosas que yo he buscado, me han llegado, nunca salgo a buscar material ni siquiera para las ficciones.

Son como relmpagos, como cuando uno se sienta en el divn dice muchas cosas sin sentido y de pronto algo aparece que se diferencia del resto. Y ah se escarba. De pronto, el azar, una posibilidad de escucha. Es el azar porque es el otro y es el momento en que est uno tambin. En esa unin, que no se tiene todo el tiempo, pude ver o escuchar mejor algo del mundo de los otros. Por eso una de las citas de Itzik Manger, "Qu es mi solo de voz ante este coro?", qu es uno como escritor ante este coro de situaciones que viven los otros? qu es la voz de uno ante este coro de voces de los otros? En ese intento de captar coros de voces de otros hay cosas odas y vistas a lo largo de una vida.

-T: Y en ese sentido puede entenderse aquello que decs de que "nada de lo que un escritor crea puede escapar a lo que es", una forma tambin de postular una concepcin que tens sobre el oficio no?
-M.T.A: Si porque tiene que ver con cules son las cosas que me llaman la atencin. No hay una premeditacin de ir a buscar pero evidentemente la mirada va hacia ciertas zonas que son un poco los bordes. De modo un poco general dira: son las periferias sociales, no siempre relacionadas con la pobreza porque tambin me atrae mucho la fuerza, la capacidad de resiliencia, la fuerza en el sentido de la fuerza interior.

Y si bien algunas crnicas tienen relacin con figuras conocidas la mayora son de gente comn. Situaciones comunes. Se me ha hecho una estructura interna para contar eso, por ejemplo, yo s que un texto no tiene que tener ms de tres pginas, lo cual no ocupa un tiempo de lectura muy mayor a siete minutos. Son como auto reglas que me he puesto para trabajar la condensacin y que tenga potencia en esa apertura que puede hacer el lector. Y la articulacin con algo ledo porque las cosas que he ledo me recuerdan las cosas que he vivido. Hay una cosa que va de la vida a los libros y de los libros a la vida otra vez, al mundo de los otros.

-T: Bueno... decs que en "la narracin siempre est el otro"
-M.T.A: Si, el amor, la empata con el otro, una mirada bondadosa, no porque sea buena pero s comprensiva con el otro. En muchas crnicas se ve como la palabra del otro te queda en el odo. Porque no es slo lo que se dice sino cmo se dice. En ese cmo hay tanto ms sentido de lo que se dice, si es que se pudiese separar una cosa con la otra. La forma y la valoracin de las mltiples maneras de poner nuestra boca, nuestra lengua en la lengua de todos.

T: Por qu la ficcin es "una mentira que se construye para decir una verdad ms verdadera que la verdad"?
-M.T.A: La verdad entre comillas. Porque yo puedo decir la verdad es tal cosa y en el proceso de escritura algo va saliendo de ese escarbar. Uno busca un modo de decir, expande, condensa y dems y de pronto resulta que van apareciendo otras cuestiones que no son las que se haban visto al comienzo y que son ms verdaderas que esa verdad superficial, que tambin puede ser verdad pero es ms superficial que lo que haba visto al comienzo.

En estas crnicas, el narrador es una proyeccin de mi pero en la ficcin lo que hago cuando escribo es salir de mi, un desplazamiento para mirar desde otro ngulo donde la verdad es otra, no es la ma. Y a lo mejor ah el otro tiene una verdad ms verdadera que la ma o complementaria. Porque la verdad ficcional es una verdad metafrica. Y, como metfora que es, la lectura se abre, se despliega en muchos sentidos posibles y esa verdad que era ms unilateral se complejiza y se ensambla con cantidad de otras verdades para construir una verdad ms verdadera que la ma.

-T: En este recorrido donde se filtran definiciones tuyas sobre la escritura y la literatura, sostens que la escritura no se trata de poner en armona las palabras sino de construir un pensamiento implica una restauracin de sentido distinto?
-M.T.A: El sentido de la escritura no es el paladar odo sino verdaderamente or. Los grandes escritores universales en sus mejores momentos han podido captar algo de la relacin individuo-sociedad o algo de la poca. La literatura no es un juego para empalagar odos sino el deseo de captar algo en eso que se oye o se ve. Y a la vez, despus, claro que est la tica del oficio que es trabajar eso que se est intentando captar de una manera tan intensa y por eso la condensacin, por eso el cuidado. Bueno, se llega hasta un punto y se abandona, como deca Gelman, porque uno tiene una capacidad limitada. Hay un poema de Rodolfo Godino que dice que en la "pelea con la palabra inhbil partes del corazn y la verdad se pierden". Trabajar el oficio lo ms posible por respeto al lector, por tica de escritura, trabajarlo sabiendo que lo que uno ambiciona y desea alcanzar con la propia escritura siempre est por encima de lo que realmente se alcanza.