03/05/2021 12:36 - enfoque

La primera rebelin tena que ser en la tierra donde naci el ftbol

Los hinchas del Manchester United impideron que se dispute el partido ante Liverpool mientras cantaban "que se vayan los Glazer", la familia estadounidense propietaria del club. Todo parece haberse avivado con el proyecto de Superliga europea, de poner en un altar a los 12 poderosos.

Por Hctor Snchez

La invasión que obligó a la suspensión del encuentro
La invasin que oblig a la suspensin del encuentro

Cuando varios centenares de hinchas del Manchester United ingresaron al mtico estadio de Old Trafford, en el contexto de la pandemia de coronavirus que vaci obligadamente las canchas de pblico, tom forma en la tarde del domingo la protesta contra el formato de clubes en manos de multimillonarios incapaces de fundirse en un abrazo de gol con el vecino de escaln.

Porque decir Old Trafford es decir la tierra en donde el ftbol -ni bien rompi el cascarn que le formatearon en exclusivos colegios britnicos sus caballeros impulsores- peg los primeros gritos fuertes tras una tarde de triunfo pico, antes de subirse a los barcos para sembrarse en todo el mundo.

Old Trafford es la casa del United desde 1910, con un lapso de exilio obligado de ocho aos, cuando el Maine Road de su rival clsico, Manchester City, los cobij tras el bombardeo alemn de 1941 que lastim seriamente al estadio durante la Segunda Guerra Mundial.

Los "Diablos Rojos" volvieron a su casa en 1949, concluida la guerra y reparados los daos. Aos despus, el estadio ser el "Teatro de los Sueos" segn la definicin de Bobby Charlton, campen del mundo con su seleccionado en Inglaterra 1966.

Para el ftbol argentino, Old Trafford siempre ser el estadio donde Estudiantes de La Plata, aquel "Pincha" campen de todo de Osvaldo Zubelda, hizo pata ancha el 16 de octubre de 1968 para ganar la Copa Intercontinental, tras empatar 1-1 contra el Manchester y con el 1-0 a su favor logrado en la Bombonera en el bolsillo.

Al estadio ingresaron cerca de 200 hinchas (AFP).
Al estadio ingresaron cerca de 200 hinchas (AFP).


Este reformado y moderno Old Trafford de hoy sigue siendo una catedral futbolera mundial, y all resonaron ayer los ecos de cualquier hincha que est dispuesto a defender su identidad: la protesta era contra los dueos del club ingls y la hicieron dos horas antes del partido contra el Liverpool, que un rato despus fue suspendido.

"Ustedes pueden comprar nuestro club pero no podrn comprar nuestro corazn ni nuestra alma". La pancarta que lucan los hinchas del Manchester United era muy clara y potente, tanto como las bengalas que encendieron mientras suban a las tribunas para cantar "que se vayan los Glazer", la familia estadounidense propietaria del club.

Tan fuerte puede ser el eco de Old Trafford que ahora habra que esperar el grito rebelde de cualquier hincha que haya visto mancillar su sentimiento de pertenencia a un club, a cualquier club, aplastado por la maquinaria de las sociedades annimas.

Y no importa la nacionalidad ni la cuenta bancaria del nuevo dueo, sea un jeque rabe que huele a petrleo, un prncipe qatar, un nuevo rico chino, un potentado ruso o estadounidense, o el "inversor de turno" de cualquiera de nuestras pampas, que van desde dueos de cadenas de supermercados a concesionarios de lucrativos bingos y casinos.

Si algo pareci despertar la bronca del domingo en Manchester, que el tiempo dir si llega a la categora de rebelin globalizada, fue el reciente episodio del proyecto de Superliga europea: una especie de rueda mgica de la felicidad que a fuerza de billetes pretenda instalarse en un templo que en el altar mostrara a los 12 poderosos.

Y en las oficinas de esos poderosos se decidiran cuntas chirolas quedaran para repartirle a los pobres mientras jugaran entre ellos, pero con algunos invitados como para tener algn convidado menor a sus banquetes, que por ahora no se harn.



Lo llamativo es que la primera gran protesta contra el modelo de negocio imperante en el ftbol haya explotado en un pas que tiene la liga ms cara del mundo, como es la Premier, con hinchas acostumbrados a codearse con la "crema" de la Champions League, y en las narices del podero temible de la UEFA y la FIFA.

El fuego fue encendido el domingo en Manchester e incluy una manifestacin frente al hotel donde se hospedaban los jugadores del United para impedir la salida del micro que deba llevarlos al estadio. El tiempo dir si tiene destino de hoguera o si el sistema lo absorbe rpido y lo convierte en cenizas, como a tantas cosas.