03/05/2021 14:27 - Mercado editorial

La pandemia y los avances tecnolgicos activan la llegada de manuscritos a las editoriales

El comportamiento de los manuscritos puede decir algo de la sinergia que se vivi en un contexto que jug con la idea fantasiosa del confinamiento y con el tiempo para escribir y publicar? Editores de ficcin y no ficcin, de sellos grandes e independientes, repasan y analizan la dinmica de los textos inditos en el contexto pandmico.

Por Milena Heinrich

 Los editores coinciden en que durante la pandemia los manuscritos estuvieron atravesados por el contexto sanitario.
Los editores coinciden en que durante la pandemia los manuscritos estuvieron atravesados por el contexto sanitario.

Si la cuarentena activ un imaginario de tiempo libre para dedicar a la lectura y a la escritura, en el escenario local anim a una considerable cantidad de personas a enviar sus manuscritos a las editoriales y reimpuls la tradicin de los sellos de recibir nuevas voces y textos, segn cuentan a Tlam algunos referentes de la industria argentina que identifican a la autoficcin y la crnica personal como los gneros ms abordados en pandemia.

Encargos, contratos, premios, concursos, talleres, redes de lecturas que se traspasan de boca en boca y van tirando del hilo hasta dar con un texto o con un nombre. Las vas de encuentro con las obras se bifurcan como la diversidad de editoriales que maridan modos de relacionarse con ellas. Pero acaso menos se sepa de los manuscritos, esos textos que llegan annimos por impulso propio o bajo convocatoria: autores y autoras que deciden acercar lo que escribieron bajo la promesa implcita de una lectura profesional que consigne la eficacia o la calidad de lo escrito.

A la parlisis de las condiciones de produccin de la crisis sanitaria, la pandemia agreg un condimento imperioso sobre el tiempo libre.

Menos interaccin social signific ms tiempo para la lectura y la escritura? Ms tiempo en el hogar se tradujo en esa posibilidad de desempolvar proyectos pendientes?


Mientras para algunos la respuesta fue s, para otros la angustia fue tal que torci el deseo de producir. En todo caso: el comportamiento de los manuscritos puede decir algo de la sinergia que se vivi en un contexto que jug con la idea fantasiosa del confinamiento y con el tiempo para escribir y publicar?

A nivel internacional, una respuesta posible la dieron las editoriales francesas -incluida Gallimard, la ms importante del pas galo- cuando hace unos das circularon un pedido para "calmar" envos de manuscritos ya que con el confinamiento hubo un aluvin. El argumento reuna dos elementos para que la ecuacin no cerrara: el atasco editorial que se vivi con el cierre de libreras en 2020 y el aplazamiento de publicaciones frente a la emergencia sanitaria hicieron que esa entrada de obras inditas se convirtiera en un callejn sin salida. Y mucho ms en tiempos digitales cuando los manuscritos se envan con un clic, sin necesidad de impresiones y traslados.

Porque "un vaso de agua no se le niega a nadie; el ser escritor tampoco" -parafraseando al ensayista Martn Kohan a propsito de la relacin entre literatura y redes en entrevista reciente con Tlam-, muchas editoriales y convocatorias reconocen en esa recepcin de manuscritos la posibilidad de renovar sus catlogos a todo lo que anda dando vueltas. Claro que no es lo mismo ficcin que no ficcin, ni editoriales receptivas que otras que por sus estructuras pequeas o proyectos prefieren mantener entrecerrada esa va de ingreso, pero lo que parece testimoniarse es que los textos inditos circulan, exigen su lectura, esperan su llamado.

"Ac pasa lo mismo que en Francia pero recibimos y contestamos a todos. Pasa que con la reduccin del plan de novedades, muchos autores y autoras venan rezagados. El ao pasado estuvimos desde abril hasta agosto sin sacar novedades. Supongo que porque la gente est ms en la casa, comenz a enviar mucho ms originales que antes", asegura a Tlam Glenda Vieites, directora de la divisin literaria de Penguin Random House, uno de los principales grupos editoriales del pas.

Por su parte, Mercedes Giraldes, editora de Emec, explica que "la recepcin de manuscritos en la editorial es abierta y constante. Nos llegan manuscritos a travs de la web, de las redes sociales, de recomendaciones, y los evaluamos los editores y las editoras personalmente o con ayuda de lectoras y lectores externos de nuestra mxima confianza. No sabra decir si hubo una alteracin significativa en la cifra de envos por la pandemia, pero s que ao a ao se percibe un incremento. Quiz tenga que ver con que, de la mano de la tecnologa, cada vez ms gente se anima a escribir. La capacidad de publicar para las editoriales, en cambio, es acotada y a veces se producen cuellos de botella".

Nicols Moguilevsky, poeta, msico y coordinador de Mansalva, cuenta que durante la pandemia creci "muchsimo" la cantidad de textos que llegaron a la editorial por distintos canales: "Antes la va tradicional era la recepcin de manuscritos fsicos por correo o gente que vena nuestra editorial a dejar manuscritos en anillados. Hoy en da es uno en cada cien mas o menos. Luego pas al mail, y despus por redes sociales. Es impresionante lo que mandan por ah y la cantidad de personas que se presentan. Es un canal abierto desde el punto de vista de que los recibimos pero despus se nos escapa de las manos la posibilidad de leer todo porque es una cantidad muy grande, puede que lleguen por lo menos cien al mes".

Mientras en ficcin lo que se recibe suelen ser obras terminadas, en no ficcin lo que abundan son proyectos, ideas. Como cuenta Rodolfo Gonzlez Arzac, gerente del rea de No ficcin de Planeta, "mi termmetro personal es que en el inicio de la cuarentena durante 2020 llegaron muchas propuestas de periodistas o escritores que tenan ms tiempo y proponan hacer determinado trabajo. Pero eso coincidi con un ao en el que se publicaron menos libros. De todos modos, con el correr de los meses todo volvi un ritmo normal".

Ms all de esas puertas abiertas, tambin hay instancias especficas que apuntan con esos manuscritos. Los certmenes son una va y as lo es para la editorial Ampersand -el sello de nicho que trabaja temas de conocimiento cultural- que lanz el Premio Ampersand de Ensayo, dedicado a Historia social de la cultura escrita y Estudios de moda. "Con el cierre de la convocatoria hace unas semanas y en base a los proyectos recibidos pudimos comprobar la cantidad de gente valiosa que estaba trabajando en temas que resultan de inters. Son temas que llevan aos de investigacin y estudio y eso se percibe en la calidad de los proyectos presentados", cuenta el editor y escritor Diego Erlan.

Otro concurso que apuesta por "salir a buscar nuevas voces" y est en pleno desarrollo -recibe obras hasta el 10 de mayo- es el Premio Futurock Novela cuyo jurado de este ao lo integran Claudia Pieiro, Sergio Bizzio y Fabin Casas. "Por la cantidad que recibimos hasta ahora, creemos que superar los 400 manuscritos que recibimos en la edicin de 2019", adelanta Leila Gamba, editora de Ediciones Futurock, quien destaca "el valor que tienen los premios literarios para abrir un poco el juego de la literatura y de la edicin de ficcin".

En opinin de la editora, "no son muchos los espacios que se abren para los autores que tienen una novela para editar y no tienen los medios o los contactos para hacerlo. Hay cada vez menos certmenes de este estilo, y los que hay estn vinculados a empresas grandes, o a fundaciones con muchos aos de trayectoria. Con el Premio Futurock queremos mover el polvo, proponiendo un monto y un jurado que estn a la altura de cualquiera de los premios ms establecidos desde un espacio nuevo".


Manuscritos espejo de la imaginacin o hecho social?

Cules son los gneros que mayor cantidad de manuscritos renen? Qu tipo de registros exploran esas escrituras que esperan ser ledas? Segn una aproximacin tentativa de Glenda Vieites, de Penguin Random House, "la mayora siempre autobiogrficos. La escritura sirve como catarsis. La historia de una abuela, de un to, de la superacin de una enfermedad, un desamor. Obviamente es imposible publicar tanto, pero algo valioso siempre se rescata entre tantos manuscritos", dice.

Algo similar encuentra Moguilevsky, quien reconoce que durante la pandemia los manuscritos estuvieron atravesados por el contexto sanitario: "Mucha gente nos escribe diciendo que escribi su obra, sobre todo mucha crnica personal y auto ficcin-, durante la cuarentena y sobre temas como soledad, ansiedad, depresin. Hay algunos que lo han hecho desde una concepcin al revs como el nacimiento de un hijo en pandemia. Gente que ha escrito sobre el trabajo, aventuras amorosas, un montn de variables que se acrecentaron con esta situacin".

Esta dinmica no es nueva, por lo menos as lo evala la editora de Emec: "De unos aos a esta parte, percibimos que cada vez ms gente se atreve a escribir y a pensar en publicar. El auge de la autoficcin y la ficcin testimonial viene de la mano de este fenmeno. Cualquiera puede tener una buena historia para contar, solo sera cuestin de encontrarle la forma", dice y agrega un contexto tecnolgico que no pasa desapercibido porque "al mismo tiempo las redes sociales son una plataforma de difusin inmensa".

En este sentido, explica Giraldes, "los lectores, los influencers, los propios autores difunden sus libros y los libros de otros y as estos circulan tambin por fuera de los medios tradicionales como diarios y televisin. Todo esto supone un cambio significativo en la manera de trabajar con libros que las editoriales acompaamos y propiciamos".

Las editoriales y premios mantienen esa va porque en la diversidad algo destaca, llama la atencin de quien lee o permite poner en circulacin otras voces, an con el riesgo de que las lgicas del mercado y las urgencias del sector impidan contener y publicar todo lo que se recibe.
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